11 consejos muy prácticos para que nuestros hijos y su perro se conviertan en los mejores amigos

La versión original del artículo la pueden encontrar en http://www.iheartdogs.com

Para la mayoría de nosotros, crecer con un perro es una de las mejores cosas que podemos pensar cuando se trata de criar a los niños.

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Los perros no sólo dan a nuestros hijos un compañero de juegos que no juzga, sino que además un perro les anima a salir a la calle y les enseña responsabilidad y respeto.

Pero, como sabemos bien, no siempre los niños y sus canes no se logran llevar bien. Dicho esto, y porque siempre hay una posibilidad de que algo podría suceder, esperamos que los siguientes consejos le ayudaren a fomentar una relación sana entre sus hijos y su perro.

Puede utilizar estos mismos consejos con cualquier perro que entre en contacto con sus pequeños, aunque no sean los de su casa.

Consejo #1: enseñe a sus hijos el respeto.
Uno de los primeros pasos es enseñar a sus hijos a respetar que el perro es un ser vivo, al cual puede ser que no le guste ser acariciado de ciertas maneras. Mientras que un perro puede aprender a tolerar un montón, ¿es justo pedirle que sufra abusos, simplemente porque es un niño el que lo está haciendo? Además, un niño debe ser enseñado a no golpear cualquier ser viviente, ¿o no?

Consejo #2: condicione a su perro.
Haga que sus perros asocien a sus hijos con algo que a ellos les guste; de esta forma, las mascotas los verán como alguien quien les represente cosas positivas. Una de las maneras más fáciles de hacer esto es darles un bocadillo o galletita, cuando por primera vez ven u oyen a un niño (sin que éste les toque). Entonces, cuando el perro se sienta cómodo, ya el niño puede confiar en él y hasta el pequeño podría darle golosinas, en caso de que tuviera la edad suficiente para hacerlo.

Consejo #3: supervise.
Usted necesita poner de su parte, también. Nunca deje a un niño pequeño solo con un perro. Es su trabajo como adulto no solo el estar atento de que está pasando, en todo momento, sino también el detener las cosas antes de que se salgan de control.

Consejo #4: déle un espacio seguro al perro.
Enseñe a su niño que cuando el perro decide reposar lejos de él o irse a su casita o cama, él le está diciendo al niño que ha recibido ya suficiente atención y que necesita una siesta. Esto puede prevenir mucha interacciones incorrectas. Dígale que cuando un perro está en su propio espacio, no gusta de ser molestado hasta que se levanta por si mismo.

Consejo #5: fomente juegos apropiados.
Jugar es una gran manera de fortalecer los lazos entre su niño y su perro. Tenga certeza de su niño entiende las reglas del juego y asegúrese de que su perro haya sido educado para no quitarles cosas de las manos a las personas. Un juego apropiado sería “ir a buscar algo”.
Enséñele a su perro a llegar al momento, utilice un lanzador para bolas de tennis con tal de que su hijo no tenga agacharse y poner su cara a la altura de la del perro. Ésta es una muy buena forma de que ellos estrechen lazos, de manera segura.

Consejo #6: dé tiempo libre a su perrito.
Si su mascota tiende a ser de las que aman extremadamente a los niños -o sea, que se emocionan más de la cuenta y tratan de brincarles encima, chuparlos todo el tiempo y hasta accidentalmente los botan- se podría utilizar un “tiempo libre” como un método para enseñarle a que debe calmarse un poco, al estar cerca de los niños.

Consejo #7: tiempo libre para los niños.
De la misma forma, algunos niños se muestran eufóricos con un cachorro, lo cual los lleva a gritar, correr o comportarse de una forma muy ruda. Por eso, lo ideal sería incorporar la misma idea del tiempo libre con ellos, retirándolo del cuarto (no al perro).
Si son lo suficientemente grandes, se les puede explicar el por qué y dejarles saber que tan pronto estén tranquilos, podrán regresar a jugar con el perro.

Consejo #8: mantenga la calma.
Si no logra aplicar ningún de los consejos mencionados anteriormente, usted necesita mantener la calma. Si usted se encuentra sumamente nervioso acerca de toda la situación, entonces es mejor que tenga un perro como mascota. Tanto el niño como el perro lo notarán y los pondrá nerviosos y estresados, lo cual podría llevar a una situación desagradable.

Consejo #9: enseñe a los niños el lenguaje corporal canino.
Sabemos que es poco realista que usted siempre esté vigilando a su perro y su niño, además de que ésta no es la idea de tener un perro, ¿correcto? Usted desea que ambos puedan salir y jugar, mientras usted trabaja dentro.
Enseñarle a sus niños a “leer” el lenguaje corporal canino le permitirá al perro estar más feliz con sus niños, sino que también haré que usted esté más tranquilo mientras ellos están solos. Aquí encontrará algunos ejemplos de ello.

Consejo #10: seleccione cuidadosamente.
Si usted está agregando al perro luego del niño en su familia, o usted está llevando al perro sabiendo que luego habrán niños en la casa en el futuro cercano, téngalo en cuenta a la hora de elegir al perro. Investigue sobre razas y temperamento -algunos son generalmente mejores con los niños, que otras-.
Si va a adoptar, pregunte en el albergue o a los rescatistas de animales, si el perro que le interesa es bueno con los niños. Ésta es una decisión muy importante, no seleccione a la ligera.

Consejo #11: incluya a los niños en el entrenamiento.
Una de las mejores formas de fortalecer los lazos entre un niño y su perro, es a través del entrenamiento. El perro aprenderá a escuchar al niño y su niño aprenderá a hacer que el perro escuche; ambas prácticas son claves para prevenir mordeduras de perros.

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