Sensibilidad y Alergias Alimentarias en nuestras Mascotas

Por Ing. Alexandra M. Vargas Ramírez

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La sensibilidad a ciertos alimentos y las alergias alimentarias, son términos que se pueden confundir entre sí. Debemos tener claro que una alergia es una respuesta del organismo causado por un antígeno (una molécula que el cuerpo la reconoce cómo extraña), la cual involucra la participación del sistema inmune, en el caso específico de las alergias alimentarias son algunas de las proteínas consumidas por nuestras mascotas las que pueden desencadenar este tipo de reacciones. Por otro lado, la sensibilidad alimentaria no implica la participación del sistema inmune, más bien se refiere a un tipo de intolerancia a alimentos específicos, grupos alimenticios, a ciertos niveles de inclusión de alguna materia prima, o bien a componentes que presentan algún potencial irritativo, tóxico ó infeccioso (Parea y Cook 2014b).

Para que nuestra mascota desencadene una alergia alimentaria, Perea y Cook (2014a) explican que nuestro perro debe de haber consumido de manera previa la proteína de la dieta. Cuando el organismo de nuestra mascota detecta la presencia de la proteína de la dieta como foránea, este comienza a producir anticuerpos específicos para esa proteína. De esta manera, cuando nuestro perro consume nuevamente la proteína se desencadenará una respuesta inmune inflamatoria.

La sensibilidad alimentaria puede presentarse en cualquier etapa de la vida de nuestra mascota, aunque son los cachorros ó los perros seniors (mayores de 7 años de edad) son los que más comúnmente son afectados por esta clase de desórdenes (Parea y Cook 2014b). Las razas que más comúnmente presentan alergias alimentarias son: Boxer, Cocker Spaniel, Colie, Dachshund, Dálmata, Pastor Alemán, Golden Retriever, Labrador Retriever, Schnauzer Miniatura, Pug, Rhodesian Ridgeback, Shar Pei, West Highland White Terrier, Lhasa Apso, y Soft-Coated Wheaten Terrier (Verlinden et al. 2006).

Los síntomas tanto de la sensibilidad como de las alergias alimentarias se pueden confundir entre sí, entre ellos podemos observar: un pelaje sin brillo y seco, pérdida de peaje (alopecia), pioderma (infección causada en la piel por bacterias), eritema (enrojecimiento de la piel por exceso de irrigación sanguínea en el área), el oído puede presentar inflamación (otitis) y/ó exudación, diarrea, vómito, prurito (irritación que causa comezón) tanto en la piel como en el ano, malestar y dolor (Parea y Cook 2014a).

Entre los ingredientes que más comúnmente se han reportado como causantes de alergias alimentarias tenemos la carne de res, derivados lácteos y el trigo (Parea 2014). Otras materias primas que pueden causar alergias son la soya, el maíz amarillo, la pulpa de remolacha, huevo, y granos con alto contenido de gluten (Lima-Netto et al. 2014). Estos ingredientes son muy utilizados en las recetas de alimentos para mascotas, sin embargo, debemos de tener claro que lo anterior no es una regla general para todos los perros y que no son las únicas fuentes de proteína que pueden provocar alergia.

El tratamiento más utilizado para enfrentar las alergias de origen alimentario propiamente se conoce como dieta de eliminación. La dieta de eliminación consiste en eliminar de la dieta diaria que se le ofrece a nuestra mascota toda aquella fuente que se tenga la sospecha de que esté causando la alergia. Esta dieta, según Lima-Netto y Baudin (2014), debe de cumplir con los requerimientos nutricionales del animal, se deben de utilizar ingredientes altamente digestibles, debe ser palatable, no debe de contener subproductos y fibras de baja calidad, no debe de contener ni colorantes ni saborizantes ni conservantes artificiales, la fuente proteica debe ser alguna a la que nuestro perro nunca haya sido expuesta con anterioridad como el cordero, pavo, pato o venado, además se deben de suspender toda galleta o premio además de los suplementos minerales y vitamínicos.

Entre las opciones que puede encontrar el consumidor para poder alimentar a sus mascotas con problemas de sensibilidad o alergias alimentarias están los alimentos balanceados formulados con un número limitado de ingredientes. Estos concentrados incluyen una fuente proteica de origen animal como la carne de cordero o de salmón y una fuente simple de carbohidratos como el arroz. El objetivo de una fórmula limitada en ingredientes es el de reducir al máximo la posibilidad de que algún ingrediente de un alimento convencional sea el que esté causando la reacción alérgica. Otra opción son los alimentos concentrados Hidrolizados, cuya proteína ha sido fragmentada por medio de reacciones químicas y enzimáticas evitando que el organismo pueda reconocerla, sin embargo, siempre existe la posibilidad de que queden proteínas intactas que puedan desencadenar la reacción alérgica (Perea y Cook 2014a).
Para aquellos animales que son sensibles al gluten se puede optar por un alimento concentrado libre de granos y bajo contenido de carbohidratos conocidos como “Grain Free”, donde las fórmulas están constituidas por proteínas de origen animal como el pavo, el arenque, cordero, salmón, pato, venado. Además, contienen vegetales, guisantes, frutas, huevo y derivados lácteos.

Literatura Citada
LIMA-NETTO C., BAUDIN F. 2014. Alergias alimentarias ¿el mal del siglo XXI?. Castro-Castalia, Madrid, España. Consultado el 16 de noviembre del 2014 en: http://www.castro-castalia.com/alergias.htm#.VGjfLPmG-n8
PEREA S. 2014. Understanding food allergies. NATURAPET, Fremont, Nebraska, Estados Unidos. Consultado el 12 de noviembre del 2014 en: http://www.naturapet.com/resources-page/helpful-articles
PEREA S., COOK N. 2014a. Food allergies and limited ingredient diets. NATURAPET, Fremont, Nebraska, Estados Unidos. Consultado el 5 de noviembre del 2014 en: http://www.naturapet.com/resources-page/helpful-articles
PEREA S., COOK N. 2014b. Food sensitivities and limited ingredient diets. NATURAPET, Fremont, Nebraska, Estados Unidos. Consultado el 5 de noviembre del 2014 en: http://www.naturapet.com/resources-page/helpful-articles
VERLINDEN A., HESTA M., MILLET S., JANSSSENS GP. 2006. Food allergy in dogs and cats: a review. Critical Reviews in Food Science and Nutrition 46(3):259-73.

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